domingo, 1 de julio de 2007

QUE ES PECADO, QUE ES PECAR?

Hay una idea muy estática de lo que es pecar:equivocarse, hacer lo malo y en el mejor de los casos sentir culpa por eso.
Pero en el concepto dinámico del Reino, donde toda la realidad (con sus leyes físicas, su historia, su humanidad, su cosmología) responde a un diseño inteligente, de un creador que actúa para redimir, para retornar las cosas a su plan soberano; pecado sería mucho más:
Ver Salmo 19. Sería no armonizar con ese plan dinámico; no estar haciendo lo que debo hacer en ese contexto de redención general, al cual me sumo como cuerpo de Cristo.
Pongamos un ejemplo tal vez un poco burdo pero sencillo: una muchacha virgen arrodillada a los pies de su cama dentro de un cuarto cerrado. Con una mirada religiosamente correcta diríamos que no está pecando, pués "no está haciendo nada malo" sino todo lo contrario.
Ahora bien, desde la mentalidad del Reino, no podríamos asegurar que no esté pecando.
Pués pecar es también no estar haciendo lo que sí debo hacer (supongamos que en la casa del vecino hay un niño hambriento, o en la vereda un transformador eléctrico contaminando con PCB), entonces si se queda en la oración solamente y no actúa su realidad, estaría pecando igual.
Por algo Jesús reprobó a los pulcros e intachables religiosos de su época. No era lo que hacían sino lo que dejaban de hacer.Muy seguido es esta la imagen que tienen de nosotros los no cristianos, que somos gente buena y correcta pero nos quedamos ahí.
¡No estamos solo para escapar de las tentaciones!
Si reviso mi vida diaria, encuentro que muchas veces peco, no por acción sino por o-misión: por no estar realizando la misión.Entonces estoy "errando al blanco". Aquí debe cobrar importancia mi voluntad; ese ejercisio consciente de la libertad a la que estoy llamado, a decidir actuar con alegría, sin rigidez, sobre las cosas.
La higuera estaba ahí; no molestaba a nadie, pero era estéril, no daba fruto, no era más que hojas.

2 comentarios:

Omar el teotécnico dijo...

Me parece muy atingente decir que el pecado es no armonizar con un cierto propósito, pues la salvación es, sin duda, mucho mas que ser libres de un infierno, sino ser restituidos a un propósito original, a ser verdaderos humanos. Uno es salvo de "una vana manera de vivir" que nos mueve no solo a evitar el pecado, sino igualmente a hacer lo bueno.

La idea de pecado que generalmente tenemos es la mas básica: el pecado a la manera de Adán, quebrantando un mandamiento. Pero la muerte reinó aún en los que no pecan a la manera de Adán...incluso a los que pecaban no por transgredir, sino por simplemente no responder al propósito de su creación...

Teológicamente, esta explicación se acerca a clarificar el concepto de pecado original y la necesidad de salvación de los infantes a través de Jesucristo y no por su propia inocencia.

Bendiciones!!!

fandelrey dijo...

omar
tus palabras enriquecen y aportan a lo que estoy escribiendo
¿puedo incluir tu pensamiento al texto del blog?
un abrazo